Los Médicos de Familia que trabajan para compañias de seguros privados reciben entre seis y siete euros por consulta, mientras que los médicos especialistas un máximo de treinta en el mejor de los casos y seis en el peor.
El coste por consulta para un paciente que no esté cubierto por un seguro privado asciende a unos cien euros, pero este tipo de paciente representa menos del 5% de total atendido por los facultativos. Por esta razón demandan un incremento de los emolumentos que reciben de los seguros privados.





