La OCU, Organización de Consumidores y Usuarios, ha hecho públicos unos estudios poco alentadores acerca de la sanidad privada en nuestro país. Estos resultados perjudican a las principales compañías de seguros médicos objeto del estudio: Adeslas, Aresa, Asisa, DKV Seguros, IMQ, Mapfre Familiar y Sanitas.
La OCU afirma que una persona que posea un seguro médico privado tendrá que esperar una media de 14 días para obtener una cita con un especialista, existiendo diferencias según la especialidad: para visitar al ginecólogo habrá que esperar una media de 69 días mientras que para acudir al traumatólogo una media de 44.
Por otro lado, se han demostrado los grandes contrastes existentes entre las diferentes ciudades españolas. Las ciudades con más demora son Valladolid y La Coruña, con una media de 21 días de espera y las ciudades con menores listas de espera son Toledo y Sevilla. Asimismo, un barcelonés tendrá que esperar seis días más que un madrileño para ser atendido.
Con este estudio también se ha hecho evidente que la espera no depende exclusivamente de la compañía aseguradora sino de las clínicas, pues, de acuerdo con la OCU, Adeslas fue la compañía que más rápido atendió a sus pacientes en Madrid, Zaragoza y Barcelona y la más lenta en Las Palmas y Sevilla.
A pesar de estos resultados, las diferencias respecto a las sanidad pública continúan siendo muy acusadas. En un estudio realizado también por la OCU en el año 2008, se calculó que en la sanidad pública se ha de esperar una media de 57 días hasta conseguir una cita con el especialista.
Al igual que en la sanidad privada, también se aprecian grandes diferencias según la comunidad autónoma. Los que más tienen que esperar son los canarios (9 meses) y en el otro extremo se sitúan los catalanes con 37 días de espera de media.
En la actualidad ocho millones de españoles poseen seguro sanitario privado. Una familia de cuatro miembros paga anualmente más de 2.300 euros. La OCU defiende la necesidad de que las compañías de seguros establezcan unos plazos máximos de espera al igual que en la sanidad pública. Esto de llevarse a la práctica podría resultar muy beneficioso para estas compañías ya que la disminución de la espera es uno de los mayores atractivos que ofrece la sanidad privada.





